Universidad para Líderes ha creado este blog como un foro para discutir temas relacionados con los pilares fundamentales en los que descansa la filosofía de nuestra universidad: (1) Biblia y teología contextual, (2) evangelización y discipulado, (3) liderazgo y (4) justicia social y denuncia profética.

 

Aunque el foro ha sido creado para los estudiantes de nuestra universidad, se espera que personas particulares participen en el mismo. Que aquellas personas que lo hagan, participen con reflexiones de altura y bien fundamentadas. Nuestro objetivo no es crear polémica sino ciencia y cada uno puede hacer aportes significativos que nos orienten a todos.

¿Qué significa el número 40 en la Biblia?


El uso del número cuarenta es muy enigmático. Es utilizado en la Biblia y también en otras religiones. Por ejemplo, en el Nuevo Testamento encontramos que Jesús fue llevado al templo para ser presentado 40 días después de su nacimiento (Lc. 2:22); ayunó por 40 días (Mt. 4:1-2); y por 40 días enseñó a los discípulos antes de ascender (Hch. 1:1-3). De igual manera en el mundo islámico, se asegura que Mahoma recibió la revelación del Corán a los 40 años.

Notamos que tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento hacen uso del número cuarenta y por su uso frecuente en el texto bíblico no parece tener la intencionalidad de ser entendido literalmente, más bien en la cosmovisión hebrea tenía un peso altamente simbólico, y no se trataba de un simbolismo secundario sino más bien distintivo. En toda la Santa Escritura es utilizado mas de cien veces.

Ya en el inicio de la iglesia cristiana, para los padres de la iglesia, el número cuatro (4) era un símbolo de los cuatro puntos cardinales, que tenían gran importancia para la cosmovisión de ese tiempo. Pudiera ser esa la razón por la que tenemos cuatro evangelios. Los expertos en el tema dicen que el cuatro seguido de cero, pudiese significar el tiempo perfecto o maduro de nuestra vida. Se ha dicho por ejemplo que la cuarta década de la vida (40) es la edad donde una persona vive plenamente, y tiene la madurez para enfrentarse a la vida. Un ejemplo de ello nos lo muestra Génesis 25:20 donde dice que Isaac tenía 40 años cuando se casó con Rebeca, la misma edad tenía Esaú cuando se casó con Judith (Gn. 26:34). En ambos casos debemos interpretar el número 40 como el tiempo adecuado de madurez y no necesariamente en la literalidad de la edad.

Al número 40 se le da un uso matemático, filosófico, y/o también simbólico. Un claro ejemplo de su entendimiento filosófico y simbólico es que en algunos grupos de cultura asiática el número cuatro (4) tiene una connotación negativa, y esto porque el número cuatro en idioma chino se pronuncia ‘shi’ la misma pronunciación de la palabra muerte , aunque la expresión simbólica sea distinta. Llegan a tal extremo en algunos contextos asiáticos que procuran no utilizar el número cuatro. En un edificio no hay cuarto piso, sino 3A, lo mismo ocurre en hospitales, casas, etc. ¿Diremos entonces que el número 4 es negativo en el idioma chino? A priori así pareciera, aunque lo que quieren revelar es que es de mala suerte.

Ahora bien, en el contexto bíblico, el número cuarenta (40) bien puede tener connotación positiva como también negativa y hasta de luto (Gn. 50.3). En todo caso y dependiendo el contexto de los pasajes bíblicos el número nunca debe entenderse de manera literal sino simbólica. Del número cuarenta deriva el vocablo ‘cuarentena’ que desde tiempos antiguos significaba cambio o nuevo comienzo, transición o renovación.

En la antigüedad en tiempos de la ley mosaica se aislaba o debían estar en cuarentena aquellas personas o animales que tenían alguna enfermedad contagiosa, y esto para contener o evitar una epidemia. Para nuestros días ‘cuarentena’ no significa literalmente 40, sino mucho, es decir separarse por mucho tiempo. De hecho, la cuarentena por el Covid-19 ha durado más de lo que sugiere el número.

Así entonces cuarenta y cuarentena, tiene relación con tiempo de espera o cambios. Ahora bien, dependiendo la situación o circunstancia, cuarenta puede interpretarse como un tiempo de prueba, juicio, de espera, también de preparación, etc. Se pueden esperar ‘cambios’ para bien o para mal. Un ejemplo puntual es la vida de Moisés. De los 120 años que se cree que vivió Moisés: 40 años los pasó en Egipto y huyó por el crimen cometido. Luego tenemos 40 años que vivió en Madian, otros 40 años anduvo con el pueblo en el desierto. Cada una de esas etapas tuvo significados diferentes en la vida de Moisés. Es obvio que el escritor no está hablando de años literales, sino los esta usando simbólicamente y cada una de esas etapas trajeron cambios para bien o para mal, para bendición o para castigo, etc. Así el número debe ser interpretado de acuerdo con la circunstancia.

Qué le parecen los 40 días que pasó Moisés en el Monte Sinaí antes de recibir la Ley. Qué decir de los 40 días para explorar la tierra prometida. Debemos entender entonces que el número cuarenta en la cosmovisión hebrea tiene un sentido simbólico. Y es de reiterar que podía ser un tiempo de cambio, o en preparación para algo, un tiempo de bendición, o como tiempo de prueba o de juicio.

Otros ejemplos de su uso son los siguientes. En 1 Samuel 17:16 el texto narra que Goliat desafió a Israel por 40 días. Aquí el texto podemos entenderlo en que fue por mucho tiempo, hasta que Dios por medio del joven David terminó la angustia de Israel. En el caso de Jonás, Dios esperó 40 días para que Nínive se arrepintiera.

Por lo antes dicho asumimos que al término ‘cuarentena’ asume ‘cambio’. Y estamos justamente viviendo un cambio impresionante en la manera en cómo hacemos todo. Se habla de una ‘nueva normalidad’, es decir que estamos entrando en una situación que ha alterado para siempre la manera de vivir, de ser y hacer, ante nuestros ojos, ¡el mundo ha cambiado!

La pregunta es ¿Cómo asimilamos esos cambios? ¿Cómo nos vamos a adaptar a este cambio? Hemos vivido en una ‘cuarentena’ en su significado amplio y nos ha dejado ‘cambios significativos’. ¿Cómo enfrentaremos a nivel individual, familiar y eclesial estos cambios? ¿Podrá la iglesia asimilar positivamente esta situación? Este cambio transcendental, significativo y definitivo, debe servirnos para orar al Señor y pedirle que nos ayude a tener ideas creativas para poder salir adelante y hacer el ministerio de manera efectiva.

Como ya sabemos a millones de personas esta pandemia les cambió la vida. Pero si Dios nos sigue preservando la vida, ¿Qué hemos de hacer para que este cambio tenga un significado positivo? El joven David usó la cuarentena para vencer a Goliat, Jesús después de la cuarentena, escogió a sus discípulos. Nínive después de la cuarenta se arrepintió, Israel después de la cuarentena salieron de Egipto y después de la cuarentena de años en el desierto, murieron por desobedientes. Después de la cuarentena los espías enviados a ver la tierra prometida, diez dijeron que no se podía entrar, y solamente dos aseguraron que sí podían tener la victoria. ¿Qué cambios significativos (positivos o negativos) le dejará a usted la cuarentena post covid-19? Es nuestra oración que puedan ser positivos, que con resiliencia salgamos adelante.

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